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domingo, 2 de agosto de 2026

A usted no le incumbe

"Porque la legalidad no puede convertirse en un acto de fe"


Últimamente da la sensación de que la democracia ha cambiado de reglas. Antes, cuando aparecían dudas sobre la gestión del dine

ro público, se respondía con explicaciones. Ahora, demasiadas veces, se responde acusando de persecución a quien pregunta.

Y no, no es lo mismo.

Preguntar no es condenar. Opinar no es sentenciar. Para eso están los juzgados, que determinarán, si llega el caso, si alguien ha cometido o no algún delito. Pero entre una sentencia y el silencio existe un espacio irrenunciable en democracia: el pensamiento crítico.

Los ciudadanos no estamos obligados a suspender nuestro juicio hasta que un juez hable. Tenemos derecho a preguntarnos por qué unas empresas obtienen determinados contratos, por qué determinadas circunstancias llaman la atención o por qué las explicaciones oficiales se reducen, una y otra vez, a un tranquilizador "todo es legal".

Porque la legalidad no puede convertirse en un acto de fe.

La fe pertenece a las iglesias. A las administraciones públicas les corresponde otra cosa: explicar. Convencer. Rendir cuentas.

Lo preocupante no es que haya periodistas, ciudadanos o usuarios de redes sociales que hagan preguntas. Lo preocupante es que se pretenda convertir esas preguntas en una forma de persecución. Como si fiscalizar al poder fuese una falta de respeto y no una obligación democrática.

Tan preocupante como eso resulta el papel de una oposición que, salvo contadas excepciones, está ofreciendo una respuesta demasiado discreta para la magnitud del debate. Es cierto que dispone de menos medios y menos recursos que quien gobierna, pero esa desventaja no puede justificar una fiscalización tan débil. Quien se presenta a unas elecciones también asume el compromiso de controlar al gobierno, de pedir explicaciones y de representar a quienes esperan una oposición vigilante, no resignada.

Las casualidades, por sí solas, no prueban nada. Pero tampoco obligan a dejar de pensar. Cuando los hechos públicos generan dudas razonables, lo inteligente no es pedir un acto de fe. Lo inteligente es ofrecer explicaciones.

Porque gobernar no consiste en pedir confianza ciega. Consiste en merecerla.

Y si cada vez que alguien pregunta la respuesta es, en el fondo, "a usted no le incumbe", quizá convenga recordar algo muy sencillo.

Cuando se trata del dinero público, sí nos incumbe.

Y mucho.

viernes, 26 de agosto de 2016

"NO ME, NO ME...QUÉ TE, QUÉ TE"

“To er mundo e güeno” - Andalucía Información - Viva El Puerto

Fueron los socialistas/sociolistos los que inventaron el paripé. Para quedar bien son los mejores. Son los “the one and only” a la hora de apropiarse de las ideas, de las imágenes, de las palabras de la verdadera izquierda, aunque luego, a la hora de la verdad hagan todo al contrario. Son los mejores a la hora de enarbolar las banderas del feminismo, de la igualdad, del laicismo en la educación, de la defensa de los derechos de gays y lesbianas, del andalucismo, de la educación y sanidad públicas y un sinfín de banderas que ya no les caben en los armarios.

Sin embargo, se compran tantas banderas y tantas pancartas, y se apuntan a tantos carros que luego se quedan sin dinero para acometer medidas en favor de todas esas reivindicaciones. ¿Cuántas leyes han sacado adelante y luego no las dotan de presupuesto? Paripé. Son los “quedabien” de la política, la ambigüedad es su forma de actuar y de vender motos. 30 años maltratando a Andalucía y se hacen llamar los del cambio…
PSOE El Puerto valora los resultados electorales 2015
imagen: www.psoeelpuerto.es

          En El Puerto, la inacción e ineptitud para acometer tanta promesa y fraguar el ansiado cambio, copiando formas de actuar de algunos durante la legislatura anterior en cuanto a la imagen, la foto, las palabras bonitas y llenas de grandes dosis de profundo significado en la teoría, pero muy vacías en la práctica, llevan al alcalde a hacer “un Quintana”, no desmayándose, sino celebrando el Día Internacional de la Democracia, como Turismo celebró el Día del Beso. Todo muy peliculero con los días internacionales, pero poco contenido, poca realidad, poca participación.

          La forma de gestionar que tiene la máxima autoridad, con la demagogia por montera, le permite pronunciar unas bonitas palabras: “La Democracia es el valor primordial sobre el que se fundamenta nuestra sociedad y el principio que articula nuestra convivencia”. Esto queda muy bien en el papel y en los medios digitales, que lo aguantan todo, pero es un gran paripé, porque luego lo más democrático que hace es llevar alrededor a gente convencida de que son socialistas/os, enarbolando las banderas antes citadas, con la sana intención de colocar a su prole a cambio, lo que viene siendo militancia vocacional. Además, todos los días del año suelen celebrar sus valores democráticos ante las críticas enviando mensajeros que, con cariño y alguna lágrima, muestran el presunto malestar de las altas esferas ante las mismas, y si los críticos son o fueron de la cuerda, encontrarán el modo de recordárselo: “no me, no me… que te, que te…”

       El 15 de septiembre, los portuenses celebraremos el Día Internacional de la Democracia, no votando por tercera vez, sino que “abriremos la casa para la mayoría de portuenses, pero ante vamo a desayuná al Sol y Sombra, que paga…”