sábado, 12 de septiembre de 2026

Bandera o plato de habichuelas

Con guasa, pero en serio

10/09/2026

TelePuertoTV

Hace unos días, en una barbacoa, le preguntaba a un amigo que vive en Estados Unidos cómo era posible que los americanos votaran a Trump. Me contestó: «Porque se ven reflejados en él». Y algo de razón tiene. Trump se ha caído quinientas veces con sus empresas y ahí sigue. Levantándose. En un país donde, si te va mal, te buscas la vida. Si enfermas, pagas. Si no puedes pagar, te jodes. Y si no has conseguido ahorrar, a trabajar hasta que el cuerpo aguante. El sueño americano tiene esas cosas. Y si, además, tienes una enfermedad que no puedes permitirte pagar, pues puedes acabar enfermo, arruinado y empujando un carrito de supermercado, recogiendo latas para poder sobrevivir.






Lo patético es que aquí parece que estamos empeñados en importar el modelo. Pero con rojigualda.

Mucho patriotismo y patriota. Mucha España y mucho españolito. Mucho «todos a una», pero después, para los que viven debajo de la bandera, poca sanidad, ayudas sociales cada vez más cuestionadas, pensiones que preocupan y servicios públicos que se sostienen como pueden. Eso sí, para los toros sí hay dinero y para que los curas estén en los hospitales, también. Por supuesto, que no falte pasta para los referentes culturales como Soto, todo un poeta y gran punta de lanza en redes sociales.

La familia, por supuesto, es sagrada. Hasta que necesita ayuda. Entonces aparecen los sospechosos de siempre: el que cobra un subsidio, el del Ingreso Mínimo Vital, el que hace una chapuza para llegar a fin de mes. Cuatro casos se convierten en una legión de vagos que viven del Estado. Y mientras tanto, se anuncia que hay que quitar controles horarios y recortar subsidios.

Trabaja más. Controla menos. Cobra lo mismo. Un planazo.

Y todo esto en Andalucía. La Andalucía del patio de vecinos. La de compartir un plato de habichuelas cuando no había para todos. La de ayudarse porque mañana podías ser tú el que necesitara ayuda.

Quizá hemos cambiado el plato de habichuelas por la bandera. Y eso sí que es el progreso de Antonio Sanz y Moreno Bonilla.

Porque una patria no es una bandera. Una patria es la gente que vive debajo.

Y si esa gente no tiene sanidad, protección social, pensiones dignas o derechos laborales, podremos gritar «¡Viva España!» hasta quedarnos afónicos, pero acabaremos empujando el carrito de las latas. Eso sí, con la bandera bien alta.


lunes, 31 de agosto de 2026

La vara de acebuche

    El 2 de septiembre se celebra el Día de Ceuta, una fecha en la que se conmemora el nombramiento de Pedro de Meneses como primer gobernador de la ciudad, después de la conquista portuguesa de 1415. Según la tradición, cuando Juan I de Portugal le preguntó si sería capaz de defender Ceuta, Meneses respondió que le bastaría una vara de acebuche. Cinco siglos después, aquel símbolo vuelve a adquirir significado. aunque quizá convendría preguntarnos qué significa hoy defender Ceuta y, sobre todo, desde dónde y cómo queremos hacerlo.

    Ceuta no debería ser presentada exclusivamente como una frontera amenazada, sino como una ciudad con una historia, una identidad y una realidad humana propia. Es una ciudad mediterránea, africana y profundamente vinculada a Andalucía por el Estrecho, por la historia, por los intercambios humanos y culturales y por una geografía que nunca ha entendido demasiado de las fronteras políticas que después hemos trazado sobre los mapas. Desde cualquier balcón andalú, Ceuta no puede reducirse a un problema fronterizo ni convertirse en el escenario permanente de una batalla partidista. Es por ello, que resulta muy preocupante que una cuestión tan delicada como la llegada de personas migrantes se convierta, una vez más, en un instrumento de confrontación política. El Partido Popular ha decidido convocar y respaldar las concentraciones convocadas para el 2 de septiembre y utilizarlas como una oportunidad para responsabilizar al Gobierno, mientras desde algunos sectores se insiste en hablar de «invasión».

    El Gobierno ha cometido errores y debe responder por ellos, pero señalar esos errores no debería llevarnos a convertir a quienes llegan en el enemigo. Quienes aparecen al final de esta cadena de acontecimientos suelen ser, precisamente, quienes menos capacidad tienen para decidir sobre ella: personas que huyen de la pobreza, de la guerra o de la desesperación y que, en demasiadas ocasiones, terminan siendo utilizadas por quienes sí tienen poder.
 

    Ahí es donde deberíamos ampliar la mirada . Lo que sucede en Ceuta no puede comprenderse únicamente mirando hacia el otro lado del Estrecho, sino también mirando al Mediterráneo, a Gaza, a Irán, a Venezuela y a un escenario internacional en el que las grandes potencias vuelven a disputar recursos, territorios y áreas de influencia mientras Europa demuestra una preocupante incapacidad para construir una política exterior verdaderamente propia. Mientras nosotros discutimos sobre quién llega a Ceuta, otros deciden sobre petróleo, guerras, alianzas y estrategias geopolíticas, y demasiadas veces quienes terminan pagando las consecuencias son precisamente los que menos responsabilidad tienen.

Desde Andalucía deberíamos ser capaces de mirar este asunto de otra manera. El Estrecho no es solamente una línea que separa dos mundos, sino también un espacio que los conecta. Andalucía ha vivido históricamente mirando hacia el Mediterráneo y hacia el norte de África, y nuestra cultura, nuestra historia y nuestra identidad no pueden entenderse al margen de ese vínculo. Por eso desde el andalucismo no aceptamos que Ceuta se convierta en una simple pieza de la confrontación política nacional, ni que el sufrimiento de las personas migrantes sea utilizado como argumento electoral.

Necesitamos una mirada internacionalista que sea capaz de hablar de las causas y no solamente de las consecuencias; de las guerras, de la desigualdad, de los intereses económicos, de las responsabilidades de las grandes potencias y de una Europa que con demasiada frecuencia responde a los desplazamientos humanos preguntándose cómo impedir que lleguen, en lugar de preguntarse por qué millones de personas se ven obligadas a abandonar sus hogares. No se trata de negar los problemas que existen en Ceuta ni las dificultades que tiene cualquier ciudad para gestionar una situación migratoria compleja. Se trata de no confundir la gestión de una realidad con la deshumanización de quienes la protagonizan.

Quizá por eso la vieja historia de la vara de acebuche pueda servirnos hoy para algo más que para recordar una fecha. Siendo un árbol humilde, típico de nuestra tierra y fuerte para sobrevivir en condiciones difíciles y adversas. Tal vez esa sea una metáfora mucho más útil que la de una vara para golpear: la de unas raíces que nos recuerden que Ceuta forma parte de ese Mediterráneo que une, que Andalucía no puede ser indiferente ante lo que sucede al otro lado del Estrecho y que la defensa de la dignidad de una ciudad no puede construirse sobre la deshumanización de quienes llegan a ella.

Y por eso, perdonadme, pero no voy a ir a la puerta del Ayuntamiento a participar en otra escenificación de la confrontación. Si alguna vez me veis allí, será con otra bandera. Con una bandera andaluza  y con las mismas reivindicaciones que deberían ocupar nuestras plazas y nuestros ayuntamientos: vivienda para la gente de aquí, empleo digno, más solidaridad, menos turistificación, más sanidad pública, más educación pública y más derechos para quienes viven y trabajan en nuestros barrios. Será para reclamar una administración que esté al servicio de la gente y no para aceptar recortes, desigualdades y políticas que terminan expulsando a quienes no pueden pagar la ciudad que otros quieren construir. Y será, también, para decirle al Ayuntamiento, a la Junta de Andalucía y a quienes gobiernan desde el Partido Popular y Vox que Andalucía no necesita más confrontación ni más enemigos: necesita derechos, servicios públicos, dignidad y un futuro que no se venda al mejor postor.

El 2 de septiembre, yo seguiré prefiriendo otra bandera. La de una Andalucía que no necesita señalar al que llega para defender al que está, porque sabe que los derechos no se defienden quitándoselos a otros. Una Andalucía que mira al Mediterráneo sin miedo, que entiende que Ceuta no es solamente una frontera sino también una parte de nuestra historia y que sabe que, en estos tiempos de guerras, desigualdades e intereses de grandes potencias, mantenerse en pie significa no renunciar a la dignidad, a la solidaridad y a los derechos de todos.

miércoles, 26 de agosto de 2026

Totus

Con guasa, pero en serio

Totus, Juanma, es lo que viene a la mente como trabajador por cuenta propia y tras una jornada de trabajo con mareos y vértigos provocados por un tirón cervical trabajando. Imposible abandonar el puesto porque, si cierra, no trabaja. Tras cerrar, al médico del tirón, pero sorpresa, el médico está de vacaciones, no hay sustituto, solo uno y de urgencias. Es 21 de agosto, después de pasar la mañana trabajando y sin haber comido a las cuatro de la tarde, cuestión importante hasta para un presidente del gobierno, la solución es sencilla: «Tómate un cafelito y vuelve a las seis y media».

Totus muertoh...


Y no es solo agosto. Una trabajadora con un problema de espalda que puede pasar meses esperando al especialista, mientras la mutua, la sanidad privada y la pública se pasan informes, resonancias y derivaciones de unas manos a otras. El paciente, mientras tanto, sigue esperando y acumulando meses de baja.

Una sanidad pública que debería solucionar problemas termina convirtiéndose en una carrera de obstáculos. Y quien puede, acaba pagando un seguro privado para intentar conseguir por otra vía lo que el sistema público no le proporciona a tiempo. Hasta que lo usas demasiado y te mandan a paseo. 

Que nadie confunda el problema: no son los médicos que se van de vacaciones, ni las enfermeras que atienden saturadas, ni los trabajadores sanitarios. Ellos también tienen derecho a descansar y trabajan muchas veces en condiciones imposibles.

El problema es político. Es de gestión, de planificación y de prioridades.

Porque un Gobierno andaluz que presume de una sanidad magnífica y una prioridad nacional, debería explicar por qué un ciudadano con una urgencia tiene que esperar días para ser atendido, por qué un especialista puede tardar meses y por qué tantas personas terminan recurriendo a la privada para recibir una atención que ya han pagado con sus impuestos.

Y sí, también hay una responsabilidad ciudadana. Dan ganas de invertir el totus Juanma y dirigirlo hacia aquellos que dieron su confianza al tal Juanma, ese que con cara de tonto te quita la sanidad, la educación, los servicios de emergencias, los forestales y cualquier servicio público digno de concertar o exprimir de forma privada para sus amiguetes y allegados. 

Y todo porque nos acordamos de Juanma Moreno, del PP o de Vox cuando enfermamos. Pero las políticas también se votan. Y cuando se vota, convendría recordar quién está defendiendo una sanidad pública fuerte y quién está permitiendo que se deteriore o la deterioró.

Así que no: no es cuestión de «cagarse en los muertos» de nadie.

Es cuestión de mirar alrededor, ver cómo está funcionando nuestra sanidad y preguntarnos si esto es realmente lo que queremos.

Porque cuando enfermar se convierte en una gymkana administrativa, cuando la solución es «tómate un cafelito y vuelve», y cuando para que te atiendan a tiempo necesitas pagar aparte…Totus muertos.

jueves, 20 de agosto de 2026

Los desprecios

Con guasa, pero en serio

TelePuertoTV
Jueves, 20 de agosto de 2026

Pasó la resaca del 11 de agosto y, como cada año, aparece el ritual. No falla. Se recuerda el asesinato de Blas Infante a manos de los golpistas y salen los de siempre a explicarnos que, en realidad, el problema de Blas Infante es que era musulmán. O que quería serlo. O que quería imponer la sharia. Este año toca lo de que «quería convertirse al islam». Mañana ya veremos.




Lo curioso es que quienes dicen defender la Historia suelen llevarse bastante mal con los historiadores. Manuel Ruiz Romero y otros investigadores llevan años desmontando ese bulo: no existe evidencia documental de que Blas Infante se convirtiera al islam. Su interés por Al-Mutamid y por Al-Ándalus formaba parte de su búsqueda de las raíces históricas de Andalucía.

Pero, claro, eso no interesa.

Porque entonces habría que hablar del Blas Infante real.

Del que defendía a los jornaleros y sufría viendo cómo volvían del tajo. Del que hablaba de la tierra y de la justicia social. Del republicano federal. Del que defendía el reconocimiento de los pueblos sin convertirlos en enemigos. Del humanista que incluso dejó en sus fábulas una preocupación por los animales y la naturaleza. Del que rechazaba los exclusivismos y entendía Andalucía desde una perspectiva solidaria.

Ese Blas Infante es bastante más difícil de caricaturizar.

Por eso hay que reducirlo.

Que si musulmán. Que si la sharia. Que si Al-Ándalus. Que si no sé qué.

Todo menos hablar de su pensamiento.

Todo menos reconocer que su andalucismo no era excluyente. Que quería una Andalucía libre dentro de una España federal. Que entendía la identidad de los pueblos desde la fraternidad y no desde el enfrentamiento. Por Andalucía, por España y por la Humanidad.

Y quizá ahí esté la razón de tanto desprecio.

El PSOE ya se encargó durante años de convertir el andalucismo en una postal folclórica: mucho Blas Infante en los discursos y bastante poco de Blas Infante en las políticas.

Y a la derecha —y a sus alrededores, incluidos los que dicen no ser ni de derechas ni de izquierdas, (facha complejado)— le resulta mucho más cómodo combatir una caricatura que enfrentarse a lo que realmente defendía. Hablar de concordia resulta más sencillo cuando la concordia sirve para no hablar de desigualdad, de jornaleros, de tierra o de quién tiene y quién no tiene. Y de paso, siempre queda bien sacar la meritocracia: esa maravillosa teoría en la que algunos empiezan la carrera con el patrimonio de papá en la cuenta corriente.

Porque el problema no es que Blas Infante mirase a Al-Ándalus.

El problema es que miraba a Andalucía.

Y la quería con tierra, con libertad, con justicia social, con dignidad y con capacidad para decidir.

Por eso cada año vuelve el desprecio.

Primero lo fusilaron.

Ahora intentan volver a fusilarlo con bulos.

Para que no consigan matarlo dos veces.

jueves, 13 de agosto de 2026

Andaluces: Franco ha vuelto

Con guasa pero en serio

No hacen falta uniformes ni militares en el Gobierno andaluz para reconocer determinadas formas de entender el poder. Basta con mirar lo que está ocurriendo: derecha política, intereses económicos, grandes empresas y viejo nacionalcatolicismo vuelven a caminar de la mano.



Primero eliminaron impuestos a las grandes fortunas, como el de Sucesiones, y se redujo la presión sobre los patrimonios más elevados. Después llegaron más conciertos con la educación y la sanidad privadas, mientras se facilita el desarrollo inmobiliario en las zonas de mayor renta.

Y cuando ya se ha hecho buena parte del trabajo para las grandes empresas y las clases sociales más altas, a la población se le reserva otro papel: consumir, endeudarse y aceptar la pérdida progresiva de derechos y servicios públicos. El último paso es el expolio de las propias instituciones públicas: convertir lo que es de todos en una oportunidad de negocio para unos pocos, cosa que ya hicieron en el Estado español el PSOE y el PP con empresas públicas como Endesa o Telefónica.

Ahora toca adelgazar lo público en las comunidades: menos trabajadores, más asesores, más cargos de confianza y más sueldos para los de arriba. Después vendrá lo de siempre: «lo público no funciona» y, por tanto, habrá que privatizar, básicamente lo que están haciendo con la sanidad y la educación.

Por otra parte, las últimas decisiones del Gobierno de Juanma Moreno y del PP andaluz dejan una imagen difícil de ignorar: mientras la nueva Junta PP-Vox eleva a 314 los altos cargos, con un coste estimado de 2,5 millones de euros más que en la legislatura anterior, 77 altos cargos cobraron 390.354 euros en indemnizaciones por vivienda solo en el primer trimestre de 2026. En Sevilla, además, se ha nombrado a un hombre, Emmanuel Toro, vinculado a Nuevas Generaciones del PP, como responsable provincial del Instituto Andaluz de la Mujer.

Todo esto aumenta el temor creciente a un debilitamiento de los servicios públicos: la cesión a Vox de competencias sobre violencia de género ha generado advertencias sobre posibles recortes en las unidades de valoración y asistencia a víctimas. Mientras aumentan los puestos políticos y sus costes, crece la preocupación por el futuro de la sanidad, la educación y las políticas sociales andaluzas.

Sanidad, educación, dependencia, vivienda, servicios sociales… Derechos conquistados durante décadas, convertidos en oportunidades de negocio. Quien pueda pagarlos tendrá servicios; quien no, esperará.

No vivimos en 1940. «Franco ha vuelto» no significa que haya regresado literalmente la dictadura. Significa que algunas de sus viejas lógicas —autoridad, desigualdad, poder concentrado, desprecio por determinadas políticas sociales— vuelven a encontrar espacio.

Franco no necesita volver con uniforme.

Puede volver con traje, hablando de libertad, eficiencia y mercado.

Y quizá ese sea precisamente el peligro.

viernes, 7 de agosto de 2026

El honor no se exige, se merece

"Con guasa, pero en serio" 

Juaky Bellido para TV Puerto 


Algunos políticos creen que el honor se defiende enviando a los abogados. Yo sigo pensando que el honor se protege gobernando bien.

El honor no es un escudo contra la crítica. Es el resultado de una trayectoria. Se construye con transparencia, con ejemplaridad y con respeto hacia quienes, con razón o sin ella, opinan sobre la gestión de quien administra lo que es de la ciudadanía.

En los últimos días hemos visto cómo un guía turístico denunciaba públicamente el abandono de edificios municipales, la suciedad en enclaves patrimoniales y el deterioro de la imagen que ofrece El Puerto a quienes nos visitan. En lugar de anunciar medidas para comprobar esos hechos o corregirlos, la respuesta fue la amenaza de acciones legales y el anuncio de que ya se habían localizado sus datos personales.

Ese episodio debería preocuparnos a todos. Porque cuando un gobernante responde antes al mensajero que al mensaje, algo empieza a fallar en la calidad democrática. Recuerda a tiempos de oscuridad, temor y amenazas. Vamos a dejarlo ahí, que algunos están deseando lo más mínimo para que la defensa sea la de «estos rojos siempre acuden al pasado».

   Imagen: huffpost


La crítica no es un delito. Es una consecuencia inevitable del ejercicio del poder. Quien gobierna no puede pretender recibir únicamente aplausos. También debe aceptar las preguntas incómodas y las denuncias ciudadanas, especialmente cuando afectan al patrimonio público, a la limpieza o a la imagen de la ciudad.

A ello se suman otras cuestiones que siguen formando parte del debate público y sobre las que numerosos vecinos continúan esperando explicaciones. Las controversias sobre determinados viajes, las distintas versiones ofrecidas sobre su financiación o cualquier otra actuación pública no se despejan invocando el honor. Se despejan con transparencia, con papeles y con las pruebas que, por cierto, tanto gustan a los abogados. Sin papeles no hay ná.

Y después está la política. Cada homenaje, cada incorporación a una candidatura y cada persona de la que uno decide rodearse hablan tanto como cualquier discurso. También ahí se mide la credibilidad de un gobernante. Que un referente sea Hernán Díaz Cortés ya lo dice todo.

El honor, por tanto, no se proclama, no se decreta, no lo otorga un cargo ni una mayoría absoluta. El honor se gana cada día cuidando el patrimonio antes que la propia imagen. Se gana antes de amenazar y cuando se responde con hechos y no con intimidaciones. Se gana cuando el servicio público está por encima del orgullo personal.

Al final, el mejor abogado de un alcalde siempre será una ciudad mejor gestionada, aunque siempre quedará la Mastercard para que ciertos digitales sigan pintando de color una gestión gris, tirando a color mierda.

domingo, 2 de agosto de 2026

A usted no le incumbe

"Porque la legalidad no puede convertirse en un acto de fe"


Últimamente da la sensación de que la democracia ha cambiado de reglas. Antes, cuando aparecían dudas sobre la gestión del dine

ro público, se respondía con explicaciones. Ahora, demasiadas veces, se responde acusando de persecución a quien pregunta.

Y no, no es lo mismo.

Preguntar no es condenar. Opinar no es sentenciar. Para eso están los juzgados, que determinarán, si llega el caso, si alguien ha cometido o no algún delito. Pero entre una sentencia y el silencio existe un espacio irrenunciable en democracia: el pensamiento crítico.

Los ciudadanos no estamos obligados a suspender nuestro juicio hasta que un juez hable. Tenemos derecho a preguntarnos por qué unas empresas obtienen determinados contratos, por qué determinadas circunstancias llaman la atención o por qué las explicaciones oficiales se reducen, una y otra vez, a un tranquilizador "todo es legal".

Porque la legalidad no puede convertirse en un acto de fe.

La fe pertenece a las iglesias. A las administraciones públicas les corresponde otra cosa: explicar. Convencer. Rendir cuentas.

Lo preocupante no es que haya periodistas, ciudadanos o usuarios de redes sociales que hagan preguntas. Lo preocupante es que se pretenda convertir esas preguntas en una forma de persecución. Como si fiscalizar al poder fuese una falta de respeto y no una obligación democrática.

Tan preocupante como eso resulta el papel de una oposición que, salvo contadas excepciones, está ofreciendo una respuesta demasiado discreta para la magnitud del debate. Es cierto que dispone de menos medios y menos recursos que quien gobierna, pero esa desventaja no puede justificar una fiscalización tan débil. Quien se presenta a unas elecciones también asume el compromiso de controlar al gobierno, de pedir explicaciones y de representar a quienes esperan una oposición vigilante, no resignada.

Las casualidades, por sí solas, no prueban nada. Pero tampoco obligan a dejar de pensar. Cuando los hechos públicos generan dudas razonables, lo inteligente no es pedir un acto de fe. Lo inteligente es ofrecer explicaciones.

Porque gobernar no consiste en pedir confianza ciega. Consiste en merecerla.

Y si cada vez que alguien pregunta la respuesta es, en el fondo, "a usted no le incumbe", quizá convenga recordar algo muy sencillo.

Cuando se trata del dinero público, sí nos incumbe.

Y mucho.

viernes, 27 de junio de 2025

Sin pisar a nadie

"Tengo la esperanza de ver a Don Juan Gómez Fernández recogiendo su merecido reconocimiento en el Teatro Pedro Muñoz Seca de manos del alcalde de El Puerto Germán Beardo"

   Fue en el último curso de una bonita etapa de EGB en el colegio público Pinar Hondo, concretamente en la vuelta del viaje de fin de curso cuando un señor, mi tutor durante el último ciclo me marcó con una frase: "en la vida hay que ser ambicioso, luchar por ser los mejores, pero sin pisar a nadie". Fue tutor y amigo, promovió la afición y la práctica al baloncesto en el colegio y nos inculcó valores sociales, personales, culturales, deportivos, dignos de un buen maestro, un buen padre y una gran persona. 
   



   Desconozco si aquella frase iba dirigida a mi persona o simplemente, era un pensamiento en voz alta dirigida hacia sí mismo, ya que me acerqué a él cuando, alejado de todos los estudiantes y profesores, paseaba por el aparcamiento de una venta. Digo esto, porque unos meses después de aquella anécdota en la explanada de aquella venta a la vuelta de aquel viaje de fin de curso a Madrid, este maestro de sociales e historia, aparecía en las listas electorales para las municipales con un partido nuevo, Independientes Portuenses.


   No pisó a nadie. Cedió cuando hubo que ceder, se marchó cuando todo se enturbió y regresó cuando había que reflotar una idea de verdad, un proyecto inicial hundido y manchado por la corrupción y se hasta se manifestó por el patrimonio natural portuense cuando había que hacerlo y contra su propio partido. “No más Arboledas perdidas”.


   No es mi pretensión llevar a cabo un recorrido político de los gobiernos de IP, pero sí quiero hacer un destacado en mayúsculas, en negrita y cursiva. En cultura dejó un legado importante, de hecho, a día de hoy el festival de comedias Pedro Muñoz Seca sigue en pie y aún se celebra cada verano. No es lo único. Hoy día, en la calle larga, los portuenses pueden seguir disfrutando del Centro Cultural Alfonso X el sabio, dignificó el área de cultura y educación con la rehabilitación de un edificio majestuoso en la Plaza del Ave María, el edificio principal de “san Luis Gonzaza”, donde además se encuentra el magnífico Archivo Histórico que tiene y mantiene El Puerto de Santa María. Y me quedaría corto con citar todo esto y no recordar también que con su gestión se obtuvo la propiedad de la casa de la cultura y que arrancó a la Junta de Andalucía el acuerdo para construir el actual teatro municipal “Pedro Muñoz Seca”. También gestionó educación y puso en marcha diferentes talleres educativos, fomentó la lucha contra el absentismo escolar y ayudó a que se abrieran nuevos centros educativos y formativos en nuestra ciudad.


   Son muy pocas líneas para expresar lo que D. Juan, mi profe de sociales, hizo en su etapa como gestor municipal, también muy pocas para destacar su continua formación y su activismo cultural en diferentes asociaciones y mediante la autoría y publicación de investigaciones sobre educación en diferentes etapas de la historia de El Puerto, conferencias, etc.


   Su sacrificio familiar, personal y todo ese trabajo desarrollado en su ciudad merecen un reconocimiento municipal digno. No es una plaza, ni una calle, se merece la medalla de esta ciudad o el nombramiento como hijo predilecto, porque ha sido un gran profesor, un político honrado y honesto y porque es una gran persona, su legado todavía perdura y ha demostrado ser un gran portuense.

   Tengo la esperanza de ver a Don Juan Gómez Fernández recogiendo su merecido reconocimiento en el Teatro Pedro Muñoz Seca de manos del actual alcalde, porque todo lo que consiguió lo hizo “sin pisar a nadie”.



viernes, 17 de julio de 2020

PRIMERO DE ESPAÑA, EL CAMPECHANO

“To er mundo e güeno” - Andalucía Información - Viva El Puerto

Mejor Juan Carlos que Carlos, mejor Juan Carlos Primero que Carlos Quinto. Mejor iniciar un nuevo reinado, que recordar a un rey castellano del pasado.

Nació en Roma. Rey desde el 22 de noviembre de 1975, tras la muerte de Franco, gracias a la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado de 1947 y en julio de 1969 designado por Franco como sucesor a título de rey, nombramiento ratificado por las Cortes Españolas el 22 de julio de 1969. Ostenta de forma vitalicia el título de rey y es capitán general de las Fuerzas Armadas en la reserva. La Constitución española, ratificada por referéndum popular el 6 de diciembre de 1978 y promulgada el 27 de diciembre del mismo año, lo convierte en rey de España y legítimo heredero de la dinastía Borbón, otorgándole, de esta manera la Jefatura del Estado. El 14 de mayo de 1962 se casó con Sofía, de Grecia.

Del intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, el conocido como "23-F", su figura salió fortalecida, reconocida. La aparición televisiva le dio un papel principal desactivando el golpe, cuando años después parece que en realidad  fue radicalmente diferente. De hecho, en febrero de 2012, el semanario alemán Der Spiegel publicó un cable diplomático desclasificado por Alemania según el cual el rey habría mostrado simpatía por los golpistas.
El jueves

Hoy en día, todo en su reinado es imagen. Parecer y no ser. Parecer bonachón y campechano para presuntamente ser un defraudador y clasista. Parecer leal y familiar, para ser un promiscuo y follador empedernido.P oner a disposición de su España el gran capital intangible del que disfruta, su imagen, para en realidad ser un fraudulento comisionista investigado. 
Ya lo dijo otro rey, el del rock, ''la imagen es una cosa y el ser humano otra..." 

viernes, 10 de julio de 2020

¡REBROTE, REBROTE... EL QUE NO BOTE!

“To er mundo e güeno” - Andalucía Información - Viva El Puerto

“Si hubiera brotes que no pudiéramos controlar deberíamos volver a activar el estado de alarma”, así se manifestaba el ministro de sanidad hace escasamente un par de días. Además, hacía hincapié en la advertencia, señalando que “rebrotes hay ya y habrá más” y por todo el mundo, y algunos pueden ser de importancia como el que se está produciendo en China, y contra ellos es necesario actuar “con rapidez y con mucha prudencia”.

Fuente: Informativos T5

Hace unas semanas, en esta misma sección, compartía una preocupación después de ver la ola de conciertos programados en mi pueblo, la gran noria en el río Guadalete, la invitación del concejal de turismo a venir a El Puerto y la falta de conciencia del personal, a pesar de haber estado aplaudiendo durante mes y medio en el balcón todas las tardes a las ocho.

En dos párrafos, dos conceptos, China y Turismo. Al hablar de China, y en plena globalización, nos vienen a la mente cuestiones industriales, comerciales, y como no, el coronavirus. A partir de ahí, podemos hablar de la nueva ruta de seda, que llega a unir la ciudad de Wuhan con Madrid, pasando por el País Vasco. La Nueva Ruta de la Seda se denomina One Belt One Road Initiative y es el proyecto geopolítico más ambicioso que China ha intentado realizar. Su intención supone abrir rutas comerciales hacia Europa, llevando a cabo, además, grandes inversiones en infraestructuras y planes de desarrollo para los territorios que recorre la ruta. Recuerden Madrid y País Vasco.
Fuente: el país 2008


El segundo concepto es la condena. Andalucía, su litoral, fundamentalmente, recibe en julio y agosto a millones de personas gracias al turismo. Un sector económico que parece exclusivo y vital, por desgracia no complementario de otros sectores económicos que permitan no llorar la migaja ni sufrir la estacionalidad. Hablamos de la pena impuesta a un pueblo, que en vías de desarrollo, ve como sus potencialidades se ven marginadas. Baste el eterno ejemplo del Puerto de Algeciras, denigrado porque Bruselas y Madrid deciden apostar por Sines en Portugal y Valencia o la salida continua y constante de trabajadoras y trabajadores. 

Ambos conceptos bien definidos y marcados, China y Turismo, que nos recuerdan un virus globalizado y una pandemia mundial, así como el aislamiento económico, que demostró una menor afección durante el primer brote en la mayoría de nuestros pueblos. 

¿Recuerdan cuando decíamos  aquello de cerrar Madrid? No cerraron Madrid, cerraron todo el Estado. ¿Recuerdan los telediarios? ¿Recuerdan el mapa de afectados? Afectados por la Madrileñización más absoluta de los medios de comunicación, sufrimos sus casos como nuestros, sufrimos la infección como nuestra, cuando es ahora, a través de la condena económica impuesta desde el estado, cuando nuestro pueblo está en peligro de sufrir su infección real. A ver dónde se meten todos esos alcaldes y concejales de turismo que fomentan las masificaciones y animan a la llegada masiva de turistas a sus pueblos si se cumple el presagio del ministro Illa y de muchos que nos movemos con miedo y cautela. El virus no se fue y no hay vacuna.

viernes, 26 de junio de 2020

GENOCIDAS

“To er mundo e güeno” - Andalucía Información - Viva El Puerto

Uno de los "piropos" más usados por el fascismo del s. XXI español es genocida. Últimamente, los fascistas lo usan contra todo aquel que tiene enfrente. Da igual si es en el Congreso o en un pleno municipal. Tienen la necesidad de llamar la atención de los descontentos, haciendo pensar que están con ellos, aunque luego sea una gran mentira y programáticamente tengan un plan más típico del segundo tercio del s. XX. La propaganda belicista, el enemigo ideológico y una crisis socioeconómica motivada por un virus mundial se han convertido en el caldo de cultivo perfecto. 

Zona de ocio en El Puerto
Escenario para conciertos y
Noria

Regresando al término genocida, este viene a significar "aquel que tiene el objetivo de exterminar sistemáticamente a un grupo social, motivado por cuestiones de raza, religión, etnia, política o nacionalidad. Se trata de un asesinato de masas que busca la eliminación del grupo y que, incluso, puede incluir medidas para evitar los nacimientos". Todo un "piropo" acompañado de su patriotismo de bandera y desmantelamiento del Estado del bienestar y los servicios públicos. 

A estos la pandemia les vino genial, sobre todo para hablar de los muertos, como si los que pensamos diferente no lo sufrieramos ni nos doliera. Daba igual si en el estado se hubiera decidido efectuar un confinamiento antes o después, da igual si el mismo se hubiera levantado antes o después. No han querido entender el momento ni las consecuencias. De hecho, estaban deseando que acabara el "encarcelamiento" para salvar los mercados, la economía. Los muertos sólo como reproche, la economía es lo importante. Así como el turismo y la movilidad, pero sin vacunas. Y en pleno verano, con un alto porcentaje de sanitarios de vacaciones y un alto índice de camas cerradas. 

Pero no pasa nada, ¡carpe diem! En mi pueblo lo celebramos por todo lo alto, con noria incluida.

viernes, 19 de junio de 2020

LECCIONES SUBSIDIARIAS DE UN SOCIALISTA

“To er mundo e güeno” - Andalucía Información - Viva El Puerto

Tengo un amigo que suele decir que no es bueno ponerle un micrófono a un tonto. ¡Qué gran verdad! Entre los listos que salen en la tele por perlitas simpáticas y anécdoticas o los que se creen importantes porque manejan las redes sociales y consiguen un puñado de likes, estamos apañados.

Un alcalde socialista, de esos de los que marcan perfectamente las "jotas y eses", además de creerse importante y semidios porque alguien le dijo que pudo haber sido ministro sanchista, ha soltado su perlita de "meseterian honoris causa". El alcalde ha soltado que  zonas como Andalucía,  van a sufrir porque "si les quitas el turismo no tienen una triste fábrica". Sin intención de sacarlo de contexto, conviene recordarle varias cuestiones para que entienda que Andalucía no entra en los planes de partidos centralistas, y menos del suyo. 

Planta Airbus Puerto Real

Conviene además, recordarle a los socialistas, que la derecha, desde Madrid suele olvidarse de este pueblo andaluz, pero los que gastaron el dinero de los andaluces en putas, coca y otras cosillas fueron otros. Unos que, precisamente, no estaban de paso, sino que gobernaron 40 años aquí. Curiosamente, del PSOE, los suyos. 

Conviene recordarle que la deuda histórica la liquidaron con solares; que mientras en otros sitios como Navarra, el Estado paga por el uso militar del suelo, aquí se expropia (Felipe González); que aquí no hay industrias porque el Estado no invierte lo que debiera en comunicación ferroviaria ni marítima; que Felipe González ya nos metió en la moda europea de mejor comprar que producir y se cargó sectores agrarios y pesqueros; que su compañera de partido, la ministra Montero, pedía mayor financiación siendo consejera de la Junta de Andalucía y ahora baila chotis, y un sinfín de desagravios socioeconómicos e industriales para aburrir. 

Y los socialistas andaluces calladitos... ¡Normal!

viernes, 5 de junio de 2020

LECHE Y ACEITE


“To er mundo e güeno” - Andalucía Información - Viva El Puerto


Los "cacerolos" estarán contentos, de esta no salimos más fuertes, ni mejores, de esta salimos medievales. Efectivamente, mientras, en las redes sociales sedentarias y las redes sociales de calle (bar, cola de la pescadería, en la plaza, etc.), jo tía, la disputa entre los bandos añora-civilistas consiste en seguir el juego tensionado de los que están en el Congreso.

La crispación social empieza su desescalada, ahora la problemática es otra y consiste en llevar las lentejas a casa. El gobierno acaba de aprobar la renta vital, que no vitalicia, como apuntan los analfabetos funcionales. La motivación de esta ayuda viene dada por la destrucción de puestos de trabajo tras la pandemia, aunque lo cierto es que ya venía sucediendo anteriormente, sólo es preciso recordar que ahora la gasolina te la sirves tu o que la banca online se ha cargado un puñado de miles de puestos de trabajo. Un subsidio, que también viene a paliar otra cuestión de la que no se dice nada, y es que, como medida liberal keynesiana, pretenden asegurar que el consumo no caiga de forma estrepitosa y la caída económica sea de mayores consecuencias. 

Portada de el jueves
3 de mayo 2020 

La medida en sí ha sido cuestionada, aunque luego la extrema haya reculado por motivos electoralistas, pero ya ha dejado un poso de lodo y fango. En ese lodazal nos encontramos los "curritos" de a pie, echando pestes de flojos y vagos con paguita. No piensan más allá de lo que significa la destrucción de empleo que se ha estado llevando a cabo o de la situación de condena perpetua que vive Andalucía. 

La renta vital, para quienes no tienen y para que no decaiga el consumo, recibe duras críticas, mientras en pleno feudalismo de S. XXI no somos capaces, no ya, de cuestionar el papel de nuestros representantes en el Congreso de los diputados, sino de una institución anclada en la Edad Media, la familia real. Con una renta humilde, la familia se puede permitir que la sucesora lleve una chaqueta de 700 euros. Y con alma caritativa, al modo borbónico, promover entre la nobleza la adquisición de 38.604 litros de leche de larga duración (UHT) y alrededor de 25.000 aceite para los más vulnerables y pobres. Limosna y caridad de la élite para con las clases pobres. ¡Nos sacaron de la pobreza!

Como se decía en época del ancestro de Felipe, el rey Fernando VII, "vivan las caenas". Un grito "mu" de aquí, que nos gusta tolerarlo todo, como que no podamos movernos entre provincias para ver a familiares, pero un noble belga con el virus encima se pase por una fiesta elitista en Córdoba, acompañado de la  correspondiente clase alta cordobesa, y sevillana, que no debió moverse de su provincia. 

Cosa de élites, de coronas, pero nos fustigamos por 400 pavos que reciba una familia.

viernes, 29 de mayo de 2020

ESTAMOS APAÑAOS

“To er mundo e güeno” - Andalucía Información - Viva El Puerto

"Me niego a sumarme al bochorno que es rendir homenaje a un tarado como Blas Infante, y menos a la inexistente Patria Andaluza"

"Vox pide acabar con las autonomías" 

                 

"Hoy es el día de Andalucía, un gran día para recordar que desde Vox pedimos eliminar las autonomías y que ha llegado el momento de elegir entre seguir teniendo autonomías o seguir teniendo pensiones. Feliz día a todos los españoles y ¡Viva España!"

"No nos dice nada el 4 de diciembre, como tampoco nos conmueve la fecha del 28 de febrero --Día de Andalucía--" 

Estas son algunas de las lindezas y perlas literarias del suave, delicado y moderado partido político español, españolizado, españolista y españolizador que se encargará de la reconstrucción económica y social de Andalucía. Bueno, en realidad de presidir una comisión tras votar en contra de su propia creación. 

La debilidad del gobierno de Moreno Bonilla se ha demostrado en un asunto como este, más si cabe, cuando las tres derechas, dependientes de sus jefes de Madrid, tienen la única intención de mantener el colonialismo económico y la dependencia estatal. 

Apañados vamos si la reconstrucción económica de Andalucía depende de quienes entienden que el cambio climático no existe y que el calentamiento global es una sensación sexual; quienes piensan que la política fiscal debe "cuidar" de quienes más recursos tienen; que la autonomía andaluza no puede intentar solucionar sus problemas de dependencia económica y crisis estructural histórica a través de una mayor soberanía económica; de quienes quieren destrozar el estado de bienestar social eliminando impuestos y destruyendo los servicios públicos y, por supuesto, fomentando la ruptura con los pueblos europeos, en lugar de plantear una Europa más social. ¡Apañaos vamos!

viernes, 22 de mayo de 2020

LA CACEROLADA

“To er mundo e güeno” - Andalucía Información - Viva El Puerto

El derecho a la libertad de expresión y a la libertad de manifestación no se han visto coartados en estos momentos de confinamiento y de estado de alarma. De hecho, de la misma forma que a las 20h se apoyaba desde los balcones a los sanitarios, hace unas semanas las cacerolas gritaron contra las formas corruptas y borbónicas tradicionales y ahora, en calles y plazas, se hacen contra el gobierno pedro-pablista. No consiste en mezclar churras con merinas, es la realidad, la de unos y los otros. 

Los unos y otros, la tradición conflictiva de rojos y azules, mientras la vía andaluza sigue adormecida, sumisa ante el derroche de rojigualdas sin soluciones para los de a pie , ante un gobierno estatal que va dando bandazos ante una pandemia mundial y novedosa y ante un gobierno andaluz de coronas y laureles.

Una vía andaluza que requiere mimbres para no caer en la crisis económica de la que se habla en todos los corrillos y conversaciones, para no sufrir crisis medioambientales que se termine de cargar nuestro patrimonio natural y que las generaciones futuras tengan una salida en su pueblo. 

Sin embargo, el futuro es incierto, y tampoco se ponen soluciones. Bueno, en realidad sí, las del paro y falta de pan. El gobierno de corona y laurel de Moreno Bonilla y Marín ya han decido su fórmula: ladrillo y campos de golf. El regreso a las políticas de la especulación, segundas residencias, extinción de pinares y ocio para adinerados, las mismas que casi nos entierran en la crisis financiera de 2008.



Contra eso no hay cacerolas, porque vivimos la actual situación de Madrid como si fuera realidad de aquí, porque los medios de comunicación (TV, prensa digital y en papel y radio) se encargan de hacernos asimilar esa situación. La madrileñización existe, la pluralidad y la diversidad no. Mientras aquí seguimos sumisos y esperando el siguiente estacazo.

viernes, 14 de junio de 2019

EL FUTURO

“To er mundo e güeno” - Andalucía Información - Viva El Puerto
                El 15 de junio se celebran en todos los ayuntamientos los plenos de investidura tras las elecciones del #26M. Todo lo que ocurre en el mundillo político, junto al deporte rey, el “jurgol”, que diría gomaespuma, marcan lo noticiable. El futuro lo marca el politiqueo y las plantillas de los equipos de fútbol que pelearán por liga, champion y demás.
                Una gran cortina de humo, como la que se avistó en Conil el pasado miércoles y que a las tres de la tarde del mismo día fue de gran magnitud, con la intervención de hasta cuatro cuerpos de bomberos de diferentes localidades gaditanas. Y sin embargo, como decía, de ambas cortinas sólo preocupa la primera. La real, la ocasionada por el fuego que provoca la interrupción de ciclos vitales, que beneficia a  la deforestación, además de alimentar el efecto invernadero y al cambio climático que niega la extrema derecha, tan sólo nos asusta y nos hace salir corriendo cuando la tenemos cerca.

                El día del medio ambiente, la lucha contra el uso de plásticos, los incendios, no interesan. Vivimos en una burbuja en la que parece que más allá de nuestras fronteras protegidas de la llegada de pobres existe el mundo desconocido, que más bien es el mundo que no interesa. La hambruna mundial, el derroche de agua dulce, la extinción masiva, la deforestación incontrolada, y el envenenamiento y la muerte —nada lenta— de los océanos no son todos los problemas. Nuestro planeta está cambiando químicamente (CO2, óxido nitroso), estamos convirtiendo a nuestro planeta en una bomba de tiempo. Y no se hace nada. No se legisla. Aunque de poco serviría. Ya decía Goethe que “la ley es poderosa, pero más poderosa es la necesidad”, y precisamente tiene mucha razón, no porque hablemos de contaminación y perjuicio del medio ambiente para alimentar a toda la población mundial, no. Sino porque hay intereses económicos que tienen necesidades de seguir concentrando poder y pasta. Viven en el hoy, en el balance económico del presente, el resto importa tres puñetas. El bienestar social, la justicia social y la distribución de la riqueza quedan al margen, puesto  que el interés es otro muy diferente. Igual es hora de empezar a cambiar las dinámicas consumistas que nos marcan y, aunque parezca mentira, merece la pena seguir el consejo de un spot de una marca comercial cervecera: 'Si queremos mantener nuestra forma de vivir, ¿no deberíamos proteger aquello que la hace posible?'.

viernes, 7 de junio de 2019

FACHA SECUESTRA FACHA, ¿CAMBIO?


“To er mundo e güeno” - Andalucía Información - Viva El Puerto

Que Andalucía nunca les importó es un hecho. Que Andalucía sirvió de experimento para que el PSOE retomara el vuelo a nivel estatal y otros territorios y que Pablo Iglesias quedara relegado al papel de pedigüeño buscando cariño es una realidad que queda patente día a día. Si hay algo claro en todo, es que Andalucía es moneda de cambio.

De hecho, la torpeza del gobierno franquiciado en Andalucía ha quedado patente presentando los presupuestos en un momento en el que se deciden alianzas de muchos gobiernos. Esta torpeza unida al poco interés que tiene para alguno este pueblo y su autogobierno da como resultado que el gobierno fachito tenga que administrar y gestionar con el presupuesto de Susana Díaz. Y lo que es peor, Andalucía se queda bloqueada y por tanto, los anuncios realizados y que según ellos suponen el incremento del gasto en sanidad, educación y políticas sociales -fundamentalmente dependencia- quedan en el aire. A Vox le preocupa el gobierno de  Madrid, estas otras cosillas que he citado son cuestiones menores, poco importantes.


Fuente: https://www.elmundo.es/andalucia/2019/06/06/5cf8deb1fdddfffb4a8b459f.html
Por supuesto, la propuesta económica presentada por el gobierno es digna de criticar y “mandar a los corrales”, pero la excusa de la extrema es una cortina de humo para mantener contentos a los suyos con discursos y puestas en escenas que ponen el énfasis citando “partidas ideológicas que van destinadas a financiar los chiringuitos de género, de inmigración ilegal y de marxismo cultural”, cuando en realidad es que Abascal está presionando a PP y Ciutadans porque está en juego el gobierno de Madrid. Esa es la realidad.

Los presupuestos de Moreno Bonilla y Marín suponen: un tres por ciento menos en la lucha contra la violencia de género, un diez por ciento menos en Memoria histórica, el quince menos en políticas de Empleo, la renta mínima de inserción cae en un treinta por ciento (de 198 a 130 millones de euros), algo normal si se tiene en cuenta que gobiernan para proporcionar privilegios para ricos. Los mimbres para el aumento de las desigualdades se ponen con estos presupuestos.

Son las cuentas que consolidan el recorte, las desigualdades sociales junto a la protección de las clases sociales más pudientes y la desprotección de los hogares más humildes. Aquí nos seguiremos conformando con limosnas y, si hace falta ponemos banderitas en los balcones, que es lo que da de comer.