Digo pena porque tras el esfuerzo de la temporada, consiguiendo ser subcampeones de la provincia de Cádiz y consiguiendo la clasificación para los CADEBA Junior Masculino, no puedo acompañarlos y que nuestra despedida sea en el cuarto campeonato consecutivo.
Todos los entrenadores sabemos que hay jugadores especiales, con los que hay un vínculo especial, o simplemente con los que el respeto mutuo, el entendimiento y la comunicación se produce de forma más sencilla. También hay otros que parecen que son los castigados o los sacrificados. Hoy, acordándome de dos de mis sacrificados, voy a fusilar el siguiente texto:
"Ahora que la temporada parece que acaba, ahora que solo queda el premio de los Campeonatos, ahora es tiempo de valorar el trabajo realizado y me gustaría poner en valor el esfuerzo de algunos jugadores.No me refiero al jugador “franquicia”, al jugador clave, al jugador “superclase” con unas cualidades físico-técnicas envidiables. Me refiero al abnegado jugador que sabe que tiene 5/10 minutos en la pista para demostrar su valor, ayudar a su equipo y “bailar” ,casi siempre, con la más fea.Me refiero a ese que no está en las estadísticas, no tiene tiempo para meter 15 puntos ni sale en los blogs, a ese que parece inadvertido para muchos (para mi no, créanme) pero que tiene que bajar el “culo” cada sábado para agobiar a la “estrella” contraria, mientras su compañero se juega el triple.Me refiero a ese jugador que sabe cual es su ingrato trabajo y lo hace incansable, ese que acude a todos los entrenamientos con la esperanza de jugar más el próximo día, a veces viniendo de lejos, a veces con torceduras, con ojos dañados, con papilomas…, pero viene.Porque creo que sin ese jugador perseverante y trabajador no puede existir un gran equipo. Y porque sé que ese tipo de jugador existe en nuestro equipo. Gracias."
En el primer partido de play-off de este año (en Jóvenes Portuenses frente a Cimbis), a uno de esos sacrificados lo alineé de titular y antes de salir le comenté "no sé si seguirás el año que viene, yo ya lo tengo claro y puede que el año que viene no estemos en el mismo barco, sal y disfruta, por lo que hemos vivido juntos". El sabe de sobra quién es y a él le dedico, desde el cariño más sincero, este artículo. Por supuesto, a mi otro gran sacrificado, también se lo dedico aunque en menor medida, porque él ha tenido otro premio y ha sido debutar y jugar minutos en Primera Nacional, viniendo de las Escuelas del club. Va por los dos. Suerte.
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