
EL vocablo gymnástica tiene para mí muchos significados. Sensaciones a través del tiempo y del espacio, que perduran. E información. En el Campo de la Gymnástica, donde hoy se ubica el Colegio Poullet, di mis primeras patadas a un balón de cuero y en el mismo lugar el equipo de fútbol del Instituto Laboral, al que pertenecían entre otros recordados portuenses: Martínez Alfonso, Luis Macías, Pepe López, Ventura Lozano, Pepe Morillo y mi padre Enrique Bartolomé disputaba sus partidos hasta bien entrada la tarde.A finales de los 60 los alumnos de Laboral dábamos nuestras clases de gimnástica en ese lugar de la Barriada de La Playa. Los eucaliptos conformaban el lateral izquierdo, según se mire, y el fondo sur. El kiosco bar de Ramonín hacía de improvisada caseta de entrenadores. Allí pacientemente aguardaba el impertérrito José María Quignón, hasta que sudada la camiseta regresábamos de nuevo al Instituto del centro. Ese fue el ayer de la gymnástica en mi memoria.Y por si fuese poco dos detalles, en torno a ese vocablo: una de las obras más importantes del mundo de la educación física lleva por título "De arte gymnástica" de Jerónimo Mercurial, filósofo y médico del siglo XVI, donde trazó la historia antigua de la medicina, gimnástica, juegos, instalaciones, atletismo y metodología de los ejercicios y comentó los efectos de estos desde una perspectiva médica. Y entre 1887 y 1892 funcionó en Madrid el primer centro español para la formación específica de profesores de Educación Física. Su efímera existencia sirvió para dotar a un gran número de Institutos de Segunda enseñanza con un profesor titulado en Gimnástica.El hoy no deja de ser al menos curioso. Con el tiempo, y en recuerdo de aquellos años gloriosos, un grupo de portuenses decidió fundar un equipo de baloncesto y darle aquel entrañable nombre. Y miren ustedes por donde, desde hace unos años, mi hija Ana decidió pertenecer al equipo y en casa estamos al corriente de las venturas y desventuras de un grupo humano, que bajo el paraguas de Club Deportivo Gymnástica Portuense pasea sus valores del trabajo en equipo, la deportividad y el compañerismo por muchos rincones de Andalucía. Insustituibles recuerdos de ayer, de hoy y de siempre.
Publicado en Diario de Cádiz 3 de diciembre de 2008
El Alambique, Enrique Bartolomé.
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